Desde infecciones hasta alteraciones estructurales
Entre las causas más comunes se encuentran infecciones genitales, prostatitis o infección urinaria. También pueden intervenir condiciones como varicocele, hidrocele o fimosis. En algunos casos, el dolor puede estar relacionado con tumores urológicos o incluso cáncer de vejiga, lo que hace imprescindible una evaluación médica para descartar causas graves.
